7 de junio

Domingo, Junio 7, 2009

Hoy bajamos al desayuno junto con todos los países ya con nuestras maletas. ¡Estábamos muy emocionados por regresar a Disney! A diferencia de ayer, no llovió sino hasta la tarde, así que por momentos pudimos disfrutar del sol. Empezamos otra vez con el Space Moutain, que ya a todos conocíamos y nuevamente gritamos muchísimo. De ahí nos fuimos a Indiana Jones que tiene una vuelta de cabeza increíble. Nos gustó tanto que nos volvimos a subir inmediatamente aprovechando que casi no había fila. Luego conocimos It’s a Small World Alter All, que es un jueguito súper tranquilo en el que recorres con una lanchita distintas escenas de niños de todo el mundo cantando la misma canción: Qué pequeño el mundo es! Cuando pasamos por los niños de México todos echamos porras. Saliendo fuimos al juego de Buzz Light Year, todos superamos nuestro record del día anterior. Porque en el juego tienes que disparar a los malos y eso te da puntos. Entre más les dispares, más puntos ganas.

Luego comimos en el mismo restaurante unos deliciosos nuggets. Terminamos rápido para cambiar de parque, nos fuimos a Walt Disney Studios, que está a un ladito de Disneyland. Ahí conocimos nuevos juegos, como la Torre del Terror, en la que te subes al elevador para viajar a la dimensión desconocida. El elevador se pone como loco a subir y a bajar y sientes que el estómago se te sale. Nos subimos todititos. Buenísimo, tanto que nos subimos dos veces y hasta compramos la foto de todo el grupo en el elevador. Las caras de cada uno están de risa.

Después nos subimos a la Rock and Roller Coaster, que es una montaña rusa muy parecida a Space Moutain pero con música de Aerosmith. Súper divertida. Ésta tiene muchas vueltas de cabeza y espiral a toda velocidad. De ahí fuimos a Armagedon que es una simulación del choque de un meteorito contra un satélite espacial. Salía fuego por todos lados y temblaba nuestro satélite con cada golpe. Se suponía que éramos actores y nos enseñaron cómo se hacen los efectos especiales.

Finalmente tuvimos un rato para comprar recuerditos para nuestra familia, en una tiendota que está afuera del parque de diversiones. No sabíamos ni qué comprar porque había mucho de dónde escoger.

Un camión pasó por nosotros al Hotel y nos despedimos de Disney, de Mickey y de sus amigos con mucha tristeza, pero contentos porque ya pronto estaremos de regreso con ustedes. Llegamos a un hotel súper bonito que está muy cerca del aeropuerto para tomar mañana temprano el vuelo de regreso a casa.

Tuvijmos una súper cena muy elegante para despedirnos de la hermosa ciudad de París. Todos tenemos ya muchas ganas de verlos, pero también nos da algo de tristeza el término de esta maravillosa experiencia.

Leave a Reply